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Guia de Masaje YONI

Publicado el 19 de Septiembre, 2007, 13:17. en General.
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Guía del Masaje Yoni
La búsqueda
En el masaje que estamos proponiendo, la liberación debe ser total y las presiones no existir. La búsqueda en el masaje Yoni no es el orgasmo, efecto totalmente aceptable y deseable, pero no ultimo para el éxito de nuestros esfuerzos. En realidad, lo único que se busca con esta técnica es poder dar placer y el masaje en sí mismo.
Por esto es que ambas partes pueden relajarse, dejando de lado las presiones que pueden significar la necesidad de alcanzar el clímax sexual. Pero, como decíamos, no es que el orgasmo sea algo a despreciar durante el masaje. Mas bien es un plus que se agrega. Además, el orgasmo durante un masaje Yoni suele ser más satisfactorio, completo, intenso y placentero, una experiencia maravillosa nada censurable.
Por otro lado, aquel que esta dando el masaje no debería esperar nada como retribución, mas allá del placer propio de estar dando y compartiendo el momento con la persona amada. La actividad sexual más genital puede venir a continuación del masaje, pero esto debe ser una elección de la persona que recibe el masaje, no una imposición o una devolución de "favores". El masaje debe realizarse por el placer que se consigue del acto en sí mismo, no como una forma de asegurarse otra actividad sexual.
Esta perspectiva abre la mente a un nuevo tipo de sexualidad, además de crear, como se ha dicho anteriormente, un nuevo nivel de confianza e intimidad en la pareja.

Preparación
Debemos preparar la situación para el masaje, lograr que el ambiente sea el indicado, mediante la utilización de todos los sentidos. Para esto, debemos preparar el cuarto donde realizaremos el masaje.
Este debe ser un espacio tranquilo, con música suave, velas, almohadones, luz tenue, etc. En definitiva, un sitio que nos permita sentirnos cómodos y seguros, relajados y en contacto con nosotros mismos. Además, bañarse antes de la realización del masaje es algo recomendable, ya que es una primera relajación, tanto para el que dará el masaje como para quien lo recibirá.
El proceso lleva su tiempo y este tiempo debe ser respetado. No se puede apurar el masaje, sino que se le debe dar todo el tiempo necesario para que sus efectos sean todo lo poderosos que deseamos.
Por supuesto, debemos eliminar toda posibilidad de interrupción (llamados telefónicos, gente que pueda tocar la puerta, etc), especialmente las necesidades fisiológicas, ya que, en realidad, se obtienen mejores resultados si realizamos el masaje con la vejiga y los riñones vacíos.
Debemos conectarnos con nuestra pareja, mediante el contacto físico, abrazándonos, sosteniéndonos, acariciándonos, mirándonos a los ojos o cualquier forma que consideremos la más correcta en nuestra relación para llegar al lugar cálido y seguro del que hablábamos anteriormente.
Vale la pena remarcarlo una vez mas: debemos estar, los dos, tan relajados como sea posible.

La posición
La mujer debe recostarse sobre su espalda, en una posición confortable, sobre una cama o en el suelo, sobre una colchoneta, con una almohada bajo su cabeza, en posición tal que pueda mirar hacia la zona de sus genitales y, a la vez, a su compañero.
Otra almohada debe ir bajo su cintura, preferentemente cubierta con una toalla o algo por el estilo. Las piernas deben estar abiertas, ligeramente doblados las rodillas, exponiendo sus genitales tanto como es posible. Por supuesto, cuantas más almohadas podamos usar para hacer la posición lo mas cómoda posible, mejor.
El dador debe sentarse entre las piernas de su pareja, también en una posición cómoda, con las piernas cruzadas, y también sobre un almohadón o almohada, o como se encuentre más cómodo.
Lo importante es que la posición en que se encuentre el dador sea una en que pueda tener completo accesos al Yoni, así también como a las otras partes del cuerpo de su compañera.

Respiración
Antes de comenzar, ambas partes del masaje, el dador y el receptor, deben respirar profundamente, una respiración relajante y que los prepara para la tarea a realizar.
Importante: Durante todo el proceso del masaje, tanto el dador como el receptor deben recordar mantener una respiración profunda, lenta y con una relajación absoluta.
El dador debe recordar esto especialmente, y hacérselo recordar a la receptora, en caso de que esta deje en algún momento de respirar correctamente o deja de hacerlo totalmente. La respiración profunda es muy importante, así como también lo es evitar la hiperventilación.

El masaje
Bien, finalmente esta todo listo y en orden, y podemos comenzar a dar placer a través del masaje.
Para empezar, masajeamos las piernas, el abdomen, los muslos y los pechos de nuestra pareja, en forma gentil y muy suavemente, creando mediante el toque suave un preludio relajante al momento en que entraremos en contacto con el Yoni propiamente dicho.
Ahora necesitaremos un aceite de alta calidad o un lubricante, del cual colocaremos una pequeña cantidad en el montículo del Yoni. La cantidad debe ser precisa, no demasiado ni muy poco, lo justo para que se derrame sobre el labio exterior y cubra la totalidad de la parte externa de la vagina. Lubricantes de alta calidad pueden encontrarse en el mercado, especialmente fabricados para este tipo de actividad. Pueden conseguirse en sex-shops, revistas especializadas, por Internet, negocios de ropa erótica, etc.
Importante: Nunca mezclar productos que tengan como base el aceite con látex
Comenzamos masajeando suavemente el montículo del Yoni, así también como los labios externos. Con mucha suavidad, teniendo en cuenta que es una zona especialmente sensible del cuerpo de la mujer, tomamos el labio exterior entre nuestro pulgar y nuestro índice, apretando apenas, con mucha delicadeza, y recorriendo todo su largo en forma ascendente y descendente, a lo largo de los dos labios. Sin apurarse.
Luego hacemos lo mismo con los labios interiores, en la misma forma, y aun con mas suavidad.
Atención: Es importante, como se pueden imaginar, no apurarse, sino tomarnos el tiempo necesario. Debemos relajarnos y disfrutar el masaje, de otra forma no tiene sentido lo que estamos haciendo. Dar el masaje debe ser un placer tanto para la mujer como para el hombre.
La persona que esta recibiendo el masaje puede simplemente relajarse y dejarse fluir, o puede tener un papel mas activo, masajeándose a sí misma los pechos. Siempre debe recordar mantener la respiración profunda y continua, sin interrumpirla en ningún momento, siempre relajada y relajante.
Para aumentar las sensaciones y el vinculo que se crea entre dador y receptor, estos deben mirarse a los ojos tanto como sea posible, manteniendo la relación tan activa como sea posible.
La receptora puede, por supuesto, comentar al dador las sensaciones que percibe y como el masaje la esta afectando, diciéndole si la presión, velocidad, suavidad, profundidad, etc, son las correctas o como hay que modificar, aumentar o disminuir cada variable.
Importante: Por mas que se pueda hablar, deberíamos mantener la conversación al mínimo, simplemente tocando los temas referidos a las sensaciones placenteras que provienen del masaje en sí mismo. El foco debe permanecer en él, ya que de perderlo, también se pierde el foco de las sensaciones y el efecto del masaje disminuye considerablemente.
Luego de terminar con los labios, pasamos a masajear el clítoris, con movimientos suaves y controlados, tanto en el sentido de las agujas del reloj como en el opuesto, dando pequeños golpecitos de vez en cuando. Tomamos el clítoris suavemente entre nuestros dedos y lo presionamos suavemente. Esto, sin dudas, excitara a la receptora, pero debemos recordarle que se mantenga relajada y respirando regularmente.
Con muchas suavidad, introducimos nuestro dedo medio de la mano derecha dentro del Yoni. Con mucha delicadeza, exploramos, masajeando suavemente, el interior de la vagina. Nos tomamos nuestro tiempo, lo hacemos con calma, no hay porque apurarse ni aumentar la velocidad enloquecidamente. Hay que ir variando la velocidad, la fuerza, la forma y la presión de los movimientos que vamos realizando.
Recordar siempre que lo que estamos haciendo es un masaje, y que la idea principal es nutrir y relajar el Yoni.
Importante: debemos usar la mano derecha, no la izquierda. Recordar esto, ya que se relaciona directamente con la polaridad en el Tantra y es de suma importancia para el buen resultado final.
Giramos nuestra mano, haciendo que la palma quede mirando hacia arriba, siempre con el dedo medio dentro del Yoni. Entonces movemos nuestro dedo medio, como si estuviésemos pidiendo a alguien que se nos acerque, llevándolo desde la posición extendida hacia la palma de nuestra mano, doblándolo lentamente y sin hacer excesiva fuerza. Este movimiento nos debería permitir ubicar una zona de tejido esponjoso que se encuentra justo debajo del hueso pélvico y detrás del clítoris.
Este es el famoso punto G, conocido en el tantra como punto sagrado. Sobre el tema se han escrito muchos libros muy buenos y que nos pueden dar mucha información confiable al respecto.
En este momento, nuestra pareja puede sentir placer, dolor, ganas de orinar, etc. Debemos, nuevamente, ir probando y cambiando el tipo de movimiento que realizamos con nuestros dedos, así también como la velocidad, la presión y el patrón. Podemos hacerlo en círculos, de adelante hacia atrás o de un lado hacia el otro.
También podemos insertar el dedo que se encuentra al lado del medio, pero siempre con el consentimiento de nuestra pareja, para todo lo que hagamos. En general, esto no debería ser un problema y la estimulación de dos dedos sólo debería ser un mayor nivel de placer y excitación para la mujer.
Como siempre, nos tomamos nuestro tiempo, sin apurarnos y realizando todos los movimientos con suavidad y mucho cuidado, de la forma lo más gentil posible, o aun más.
Podemos seguir estimulando el clítoris con el dedo pulgar de la mano derecha mientras hacemos esto.
Otra posibilidad, que también deberemos consultar con la persona que esta recibiendo el masaje, es introducir el dedo chiquito de la mano derecha en su ano, mientras seguimos con el masaje como se ha indicado. Si lo desea, podemos hacerlo, pero debemos tener claro que no deberemos introducir luego este dedo en su vagina, no después de haber pasado por el ano. Además, debemos usar lubricantes y ser aun más gentiles que antes.
Mientras que realizamos todo esto con la mano derecha, podemos utilizar nuestra mano izquierda para masajear sus pechos, caderas, muslos o clítoris. Si decidimos hacer esto ultimo, lo mejor es apoyar nuestra mano en el monte, masajeando esta zona con la palma, y estimular el clítoris solo con nuestro pulgar, con movimientos ascendentes y descendentes, suaves.
Esta estimulación dual es sin lugar a dudas la que causara mas placer a la receptora.
Atención: No es recomendable usar la mano libre para estimularnos nosotros mismos a la vez que la estimulamos a ella, ya que, sin lugar a dudas, perderemos el foco de lo que estamos haciendo con nuestra pareja. Además, recordemos que la idea de este masaje era darle placer y un lugar propio a ella, no para nosotros mismos. Gran parte de los beneficios de este tipo de masajes provienen de la atención que ella recibe.
Continuamos con el masaje, probando diferentes estilos, movimientos, velocidades y presiones. Sigan mirándose a los ojos tanto como sea posible, manteniendo el vinculo activo. Respiren correctamente todo el tiempo, siempre relajados y con profundidad. Sean gentiles. Muchas mujeres han sufrido de compañeros sexuales totalmente egoístas y la atención brindada puede ser un poderoso bálsamo. Fuertes emocione pueden desatarse durante el procedimiento del masaje. El valor para ella de esto puede ser incalculable.
El final
Lo cierto es que el orgasmo puede ocurrir durante el masaje. Es mas, varios orgasmos pueden ocurrir, cada uno mas fuerte que el anterior, en lo que en Tantra se conoce como "tomar la ola".
Atención: Muchas mujeres pueden aprender a ser multiorgasmicas mediante el masaje Yoni, si tienen la suerte de tener un compañero dedicado y paciente, que les dé toda la atención que necesitan y merecen.
Si esto sucede, debemos lograr que nuestra compañera siga respirando con regularidad, sin perder el foco en ningún momento.
Seguimos masajeando hasta que ella nos pide que nos detengamos. Una vez que hemos parado, con mucha suavidad y delicadeza, retiramos nuestras manos de dentro del Yoni. Todo lo hacemos con mucho respeto y tratando de no molestarla de ninguna forma.
La dejamos reposar en el sitio, tranquila, simplemente disfrutando de lo que ha dejado el masaje Yoni detrás de sí. también podemos abrazarla y simplemente quedarnos allí juntos.
Si logramos dominar el masaje Yoni y otras técnicas Tantra, lo cierto es que nuestra vida sexual se vera inmensamente enriquecida, además de que aprenderemos muchísimo sobre la sexualidad femenina, y esto se trasladará a nuestra vida como pareja en general.



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Seguí de cerca a la Selección Argentina de Rugby
en el Mundial de Francia 2007.
http://ar.sports.yahoo.com/mundialderugby